2 días en Roma: qué ver y qué hacer
Roma es una de esas ciudades en las que cada calle parece contar una historia. Desde los vestigios de la Antigua Roma hasta sus elegantes plazas, sus barrios llenos de vida y su inolvidable gastronomía italiana, hay mucho que descubrir.
Si solo tienes 2 días en Roma, puedes conocer algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y disfrutar de una auténtica experiencia romana. Un tour en autobús turístico hop-on hop-off por Roma es también una forma cómoda de desplazarte por la ciudad y aprovechar al máximo tu tiempo.
Desde el Coliseo y la Fontana di Trevi hasta la Ciudad del Vaticano y Trastevere, descubre cómo aprovechar al máximo tu viaje de 2 días a Roma.

Día 1: La Antigua Roma y el centro histórico
Tu primer día te llevará al corazón de Roma, entre antiguas ruinas, plazas llenas de encanto, fuentes monumentales y algunas de las calles más famosas de la ciudad.
Mañana: Viaja en el tiempo en el Coliseo
Empieza el día en el Coliseo, uno de los monumentos más emblemáticos de Roma y una visita imprescindible en cualquier primer viaje a la ciudad. Construido hace casi 2.000 años, este impresionante anfiteatro acogió combates de gladiadores y espectáculos públicos, y todavía hoy permite imaginar cómo era la vida en la Roma imperial.
Continúa la visita por el Foro Romano, antiguo centro de la vida política y social de la ciudad, donde templos, basílicas y edificios públicos marcaron la historia de Roma. Después, sube al Monte Palatino, una de las siete colinas de Roma y, según la tradición, el lugar donde nació la ciudad.
A tener en cuenta:
- El Coliseo
- El Foro Romano
- El Monte Palatino
La visita al Coliseo y a los yacimientos arqueológicos de los alrededores puede llevar varias horas. Si quieres aprovechar bien tus 2 días en Roma, te recomendamos reservar las entradas con antelación, especialmente durante los periodos de mayor afluencia.
Tarde: Descubre el centro histórico de Roma
Después de comer, dirígete al centro histórico de Roma para descubrir algunas de sus plazas y monumentos más famosos.
Empieza por el Panteón, uno de los edificios mejor conservados de la Antigua Roma, y continúa hasta Piazza Navona. Sus fuentes barrocas, sus terrazas y su ambiente animado la convierten en uno de los lugares más agradables para hacer una pausa y disfrutar de la ciudad.
Desde allí, continúa hacia la Fontana di Trevi, uno de los lugares imprescindibles que ver en Roma. No olvides lanzar una moneda a la fuente antes de seguir hasta la Escalinata Española y Piazza di Spagna.
Esta parte de Roma se disfruta especialmente paseando sin prisas. Piérdete por las calles cercanas, descubre pequeñas tiendas locales o haz una parada en una gelateria para disfrutar de un auténtico gelato italiano. Después de una mañana de visitas, una bola de helado (¡o dos!) siempre es una buena idea.
No te pierdas:
- El Panteón
- Piazza Navona
- La Fontana di Trevi
- Piazza di Spagna
Noche: Saborea la gastronomía tradicional romana
Roma no se descubre solo a través de sus monumentos. La gastronomía romana es una parte esencial de la experiencia y la cena es el momento perfecto para probar algunos de los sabores más típicos de la ciudad.
Durante tu estancia, no te pierdas:
- Carbonara, preparada con huevo, Pecorino Romano, guanciale y pimienta negra.
- Cacio e pepe, una sencilla pero deliciosa combinación de pasta, Pecorino Romano y pimienta negra.
- Amatriciana, elaborada tradicionalmente con tomate, guanciale y Pecorino.
- Supplì, unas crujientes bolas de arroz fritas con un corazón de mozzarella fundida.
Para disfrutar de una experiencia más auténtica, elige una trattoria romana tradicional alejada de las calles más turísticas. Siéntate, tómate tu tiempo y disfruta de la cena al más puro estilo italiano.
Día 2: Ciudad del Vaticano, Trastevere y la Dolce Vita
El segundo día te permitirá descubrir otra cara de Roma, entre obras de arte, arquitectura espectacular, calles llenas de encanto y la atmósfera relajada de sus barrios.
Mañana: Explora la Ciudad del Vaticano
Empieza la mañana en la Ciudad del Vaticano, el Estado independiente más pequeño del mundo y uno de los grandes imprescindibles que visitar en Roma.
Descubre la Basílica de San Pedro y admira su impresionante arquitectura antes de visitar los Museos Vaticanos, que albergan una extraordinaria colección de obras de arte. La visita termina con uno de los grandes tesoros del Vaticano: la Capilla Sixtina y sus famosos frescos de Miguel Ángel.
No te pierdas:
- La Basílica de San Pedro
- Los Museos Vaticanos
- La Capilla Sixtina
El Vaticano es una de las atracciones más visitadas de Roma, por lo que es recomendable reservar las entradas con antelación. Si solo tienes dos días para visitar la ciudad, organizar esta visita previamente te permitirá aprovechar mejor tu tiempo.
Tarde: Descubre el Castillo de Sant'Angelo y el río Tíber
Después de visitar la Ciudad del Vaticano, dirígete hacia el Castillo de Sant'Angelo y el río Tíber.
Construido originalmente como mausoleo para el emperador Adriano, el Castillo de Sant'Angelo ha tenido diferentes funciones a lo largo de la historia de Roma. Su silueta característica y su ubicación junto al río lo han convertido en uno de los monumentos más reconocibles de la ciudad.
Aunque no visites el interior, merece la pena explorar sus alrededores. Desde aquí podrás disfrutar de bonitas vistas de la Basílica de San Pedro y dar un agradable paseo junto al Tíber antes de continuar hacia Trastevere.
Final de la tarde: Pasea por Trastevere
Cruza el río y descubre Trastevere, uno de los barrios con más encanto y personalidad de Roma.
Sus estrechas calles empedradas, fachadas coloridas, pequeñas plazas y terrazas llenas de vida ofrecen una experiencia diferente a la de los grandes monumentos del centro histórico.
Pasea sin un itinerario demasiado definido, descubre Piazza di Santa Maria, entra en alguna de sus pequeñas tiendas o haz una pausa en una terraza para tomar un café.
Trastevere también es conocido por sus restaurantes y trattorias tradicionales, por lo que es un lugar ideal para seguir descubriendo la gastronomía romana lejos de las zonas más turísticas.
Aquí, Roma se disfruta a otro ritmo: menos monumentos que tachar de una lista y más calles por descubrir, gente que observar y momentos que disfrutar.
Noche: Disfruta de un auténtico aperitivo italiano
Termina tus 2 días en Roma con una de las tradiciones favoritas de Italia: el aperitivo.
Busca un bar local, pide algo de beber y acompáñalo con unos pequeños aperitivos antes de la cena. Es una forma sencilla y muy italiana de relajarse después de un día lleno de visitas.
Para tu última cena, quédate en Trastevere y elige una trattoria tradicional para disfrutar de una última comida romana. Y, por supuesto, siempre queda sitio para un gelato.
Termina la noche con un paseo por las calles iluminadas de Roma. Después de dos días entre monumentos, arte, pasta y piazzas, es la manera perfecta de disfrutar de la dolce vita antes de despedirte de la ciudad.
¿Necesitas más inspiración para tu viaje a Roma?
Roma tiene mucho más que ofrecer además de sus monumentos más famosos. Si buscas más ideas, descubre nuestra guía sobre las mejores cosas que hacer en Roma y encuentra otras actividades y experiencias para completar tu estancia. ¿Viajas en familia? Consulta también nuestra guía de Roma en familia para descubrir actividades y lugares que disfrutar juntos.
Desde las ruinas de la Antigua Roma hasta sus barrios con más encanto, pasando por su arquitectura, su gastronomía y sus tradiciones, siempre hay algo nuevo que descubrir en la capital italiana.
¿Listo para descubrir Roma?
Dos días en Roma son suficientes para descubrir una buena parte de la ciudad, desde el impresionante Coliseo hasta los tesoros del Vaticano y las calles llenas de encanto de Trastevere. Y, entre una visita y otra, siempre queda tiempo para disfrutar de una buena carbonara, un aperitivo o un auténtico gelato.
Para aprovechar al máximo tu estancia, sube a bordo de un autobús turístico hop-on hop-off por Roma. Disfruta de vistas panorámicas, baja cerca de los monumentos que quieras visitar y vuelve a subir cuando estés listo para continuar. Una forma cómoda y flexible de descubrir los imprescindibles de Roma sin perderte nada del viaje.